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¿Cómo dirigir mi primer negocio?

Fecha: lunes, 06 de julio del 2015

¿Cómo dirigir mi primer negocio?

Hay de errores a errores, la Dirección debe evitar aquellos que puedan destruir la empresa y aprovechar los que puedan fortalecerla.

Las grandes empresas no empezaron sabiéndolo todo, la mayoría de ellas cometieron más errores de los que pudiéramos pensar, sin embargo todas ellas aprovecharon cada tropezón para transformarlo en experiencia y fortaleza, misma que al paso del tiempo se transformó en una importante ventaja competitiva.

De igual forma ninguno de nosotros podría saberlo todo cuando apenas inicia, de hecho tampoco lo sabremos al cabo de varios años de experiencia. Los cambios que afectan cada industria suceden todos los días, pero de igual forma también existen principios a los que debemos apegarnos para asegurar el éxito de nuestra empresa.

La clave es que los errores no sean “aniquilantes”, es decir que no tengan la fuerza para derribar nuestra obra, en cambio, si cometemos errores “cotidianos”  podremos corregirlos con nuestro esfuerzo.

Entre los errores “cotidianos” podría mencionarse el no tener buena organización, perderse en la operación del negocio, no delegar, gastos innecesarios, ahorrar erróneamente, etc.

En contraste los errores “aniquilantes” son aquellos que pueden llevarnos a la bancarrota en poco tiempo. Por ejemplo: no planificar los gastos correctamente, desconocer los permisos necesarios para nuestro negocio, préstamos con tasas de interés muy elevadas, malos sistemas de cobranza, gastos de operación desequilibrados, etc.

Entonces ¿Cómo reconocer estos errores y principalmente cómo evitar que nuestra empresa sea derribada y consumida por problemas que pueden derivar en deudas fuera de control? Suspendde, empresa que trabaja de la mano con empresarios mexicanos que enfrentan problemas para el pago de sus deudas, pone a consideración los errores y soluciones prácticas, que ha observado a lo largo de su experiencia:

  1. Ignorar lo que el mercado quiere: Primero lo primero; algunas personas emprenden un negocio simplemente porque imaginan que existen muchas otras que comparten los mismos intereses que ellas y estarían dispuestas a pagar lo mismo que ellas pagarían por determinado producto o servicio, pero la verdad es que no importa cuáles sean nuestros gustos, es necesario que sea algo deseado por los demás.

Solución

  • Asegúrate que tu producto o servicio sea valorado por tus posibles clientes de la forma en que lo necesita tu negocio, para eso estudia profundamente ¿Qué busca el mercado, cuánto pagaría por ello, dónde lo compraría y cómo se enterará de que existe?
  1. Malos presupuestos: No hagas suposiciones a partir de ideas vagas y generales, la realidad de las cosas es que ningún empresario consolidado confiaría el destino a sus corazonadas, ellos saben que hacer dinero no es cuestión de suerte y emociones, para prosperar económicamente se necesita partir de datos ciertos.

Solución

  • Utiliza cotizaciones para conocer el precio de las cosas y determinar tu presupuesto.
  • Elabora estimaciones en relación a modelos de empresas del mismo mercado.
  • Añade a tu presupuesto final un colchón del 15% para los gastos imprevistos que surgen al inicio.
  1. Creer que habrá dinero al poco tiempo de empezar: Un emprendedor necesita ser entusiasta, y optimista, pero también debe ser muy conservador en sus proyecciones de ventas, ya que generalmente tardarán más de lo esperado en generarse y por lo común estarán por debajo de lo esperado.

Solución

  • Documenta minuciosamente todos los gastos de operación y asume cero ventas para los primeros seis meses.
  • Ten a la mano un fondo para soportar los gastos de operación durante esos seis meses.
  1. Subestimar la necesidad de la mercadotecnia: Tu producto o servicio puede ser el mejor de todo el mercado, pero de nada sirve si nadie lo sabe, y por el contrario, si tu mercado conoce las bondades que les ofreces te irá muy bien. Nunca subestimes el poder de la mercadotecnia.

Solución

 Lee sobre mercadotecnia, empieza con las 4 P’s: Precio, Producto, Plaza y Promoción.

  • Destina el 15% de tu presupuesto a la mercadotecnia.
  • Invierte en una página Web que te ayude a vender, concíbela como un escaparate en línea y configura una buena campaña de posicionamiento.
  • Apóyate en servicios de Relaciones Públicas, existen agencias que ofrecen excelentes servicios a precios accesibles.
  1. Deudas fuera de control: Cuidado con este punto, no entenderlo arriesgará de inmediato la existencia de la empresa. El financiamiento implica tomar dinero prestado de alguien más, lo cual conlleva costos y plazos. Recuerda que no todos los préstamos son iguales, algunos son tan caros que más valdría no tomarlos.

Solución

  • No solicites un préstamo a menos que de eso dependa la subsistencia de tu empresa.
  • Pide lo que puedas pagar sin afectar tus gastos básicos.
  • Investiga exhaustivamente los costos de los productos que estén a tu alcance, elige el que sea más accesible contigo.

A pesar de lo anterior, nadie podría decir que la prosperidad de la empresa se debe a las buenas ideas que cualquiera puede tener, la verdad es que los conocimientos de nada sirven si no se sostienen con trabajo constante, tolerancia a la frustración y una férrea determinación.

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